La función del perito

La función de los peritos es una función más importante y más transcendente en distintos ámbitos de nuestra vida de lo que puede parecer, pues estos profesionales están presentes en momentos muy determinados de nuestra vida, tienen una actividad que puede traer una gran repercusión para nosotros y por ello conviene que les conozcamos.

De peritos los hay muchos, y de muchos tipos, hay desde el perito inmobiliario, al perito médico o al perito de seguros, pasando por supuesto por el perito judicial, que no es más que un perito de cualquiera de los otros ámbitos digámoslo así pero que presta sus servicios (a cargo o para ella) a la administración de justicia para determinar pericialmente los asuntos que se le encargan.

De peritos los hay muchos, y de muchos tipos si, pero su función en esencia es la misma en todos los casos: determinar el valor de aquel bien o valor a peritar, o bien determinar algún valor de este.  Es decir, el peritaje tanto sirve para determinar el valor por ejemplo de compra de un inmueble, o mejor dicho (aunque obviamente también se puede peritar el valor de mercado) el valor de tasación (que no siempre coincide con el de mercado pero ese es otro tema), como para determinar el valor de un daño que este haya sufrido, y así en los múltiples casos que se puedan dar.

Así, la función del perito es dar un valor profesional a un determinado bien o valor que permite conocer de una forma justa aquel valor que corresponda, evitando así falsas artimañas o intereses distintos que hagan transformar la valoración y tornarla extremadamente subjetiva o que persigan directamente otros objetivos, como el resarcimiento excesivo o el lucro ilícito.

2013-04-17 22 50 57

Hacer valer nuestros derechos en el precio etiquetado

Afortunadamente, cada vez menos, pero aún se produce, existen determinadas prácticas comerciales de determinadas tiendas o cadenas comerciales, de distintos productos (especialmente de ropa), que en los productos que tienen a la venta tienen el etiquetado puesto incorrectamente de forma completamente consciente (o incluso en los casos en los que este error es existente), ante estos casos sepamos como actuar.

Son muchas las prácticas de este estilo, y todas ellas tienen un denominador común, hacernos creer que el precio de esa pieza (por ejemplo) de ropa es más bajo, para luego con cualquier argumento o argucia decirnos que era un error, que está equivocado y que en realidad el precio no es ese sino que es otro. Ello, ilícito a todas luces, comercialmente les funciona máxime cuando saben que un alto porcentaje de los clientes por vergüenza o simplemente por no saber reaccionar en ese momento aceptarán sin rechistar esa diferencia de precio y se quedarán la pieza al precio que les dicen, pero ello no debe de ser así.

Como consumidores debemos de saber que si la pieza dispone de un precio etiquetado este es el que se nos debe de aplicar siempre y sin excepción, si existe un error, si no lo han etiquetado bien o lo que sea ello no debe de afectarnos y deben de respetar el precio marcado.

Del mismo modo, ante las piezas que presenten un doble etiquetado (es decir dos precios distintos colgados en la misma pieza) siempre prevalecerá y deberán aplicarnos el más bajo y ventajoso para nosotros. Luego que reparen el error con el resto del stock si deben repararlo, pero a nosotros no nos pueden aplicar otro precio que ese, y si lo hacen y nosotros reclamamos, sepamos que en cualquiera de los casos tenemos todas las de ganar.

2013-04-13 19 18 26
abogado especializado en herencias.